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Mesa de brunch con cubertería de plata y pan de leche

Refinada y elegante, quien tiene una cubertería de plata tiene un tesoro porque ella solita puede elevar el nivel de una celebración. Una mesa puesta con una mantelería lisa (en blanco roto, color lino o gris claro, mejor) y una cubertería de plata es una mesa con mucho estilo. Eso sí, siempre que la cubertería esté limpia y brillante. Porque estas piezas tienen un peligro: con el paso del tiempo, la plata se oscurece y aparecen manchas que la afean. La buena noticia es que tú mismo puedes sacar estas manchas en casa de forma muy fácil. ¿Cómo puedes limpiar tu cubertería de plata?

Ahí van ocho trucos caseros muy eficaces:  

1. Un limpiador con dentífrico 

Necesitarás un cepillo de dientes viejo y dentífrico. Primero, pon un poco de dentífrico sobre el cubierto de plata y frota la pasta por toda su superficie con los dedos o con un trapo de hilo blanco. Luego, cepilla con suavidad el cubierto usando el cepillo de dientes. Haz especial hincapié en las zonas con surcos o pequeños relieves. Cuando termines, aclara el cubierto con bastante agua hasta que quede limpio de restos de pasta, y para acabar, hazlo brillar secándolo con un paño.  

2.  Cubertería de plata brillante con sal y bicarbonato 

La sal y el bicarbonato son potentes limpiadores y desinfectadores, y puedes utilizarlos también para hacer brillar tu cubertería de plata. ¿Cómo? Coge una bandeja en la que quepan todos los cubiertos. Fórrala con papel de aluminio y luego llénala de agua tibia. Vierte una cucharada de bicarbonato y otra de sal marina en el agua, y cuando se hayan disuelto, mete los cubiertos. Lo ideal es que los cubiertos no queden unos encima de otros para que el agua y la mezcla pueda tocarlos por todas partes y no haya nada que lo impida. Déjalos sumergidos en esta solución durante unos 20 minutos. Las manchas irán desapareciendo poco a poco. Luego, sácalos, enjuágalos y sécalos con un paño de algodón limpio que no deje pelusas, para sacarles brillo.  

3. Directamente con bicarbonato 

Ni agua ni nada más que bicarbonato. Coge el bicarbonato, frota el cubierto directamente con él y luego elimínalo frotando con un paño limpio. Un método sencillo y eficaz para devolverles su apariencia original. También puedes utilizar bicarbonato y sal como en el vídeo a continuación:

4. Limpia tu cubertería de plata con harina y vinagre 

Este limpiador casero es también muy eficaz.  Mezcla dos tazas de vinagre blanco, media de harina de trigo y una cucharada de sal gruesa. Emulsiónalo bien para hacer una pasta homogénea y frota bien los cubiertos de plata con esta. Luego, déjala actuar durante unos 15 minutos y pasado este tiempo, lava los cubiertos y acaba frotándolos con un paño de algodón seco. ¡Adiós manchas, hola brillo! 

5. Con alcohol y un algodón 

Súper sencillo. Coge un algodón y alcohol de quemar. Empapa el algodón, frota bien los cubiertos y cuando veas que ya has eliminado las manchas oscuras, lávalos bien con jabón, acláralos con suficiente agua y acaba secándolos con un trapo de algodón blanco.  

6. Límpialos con patatas… ¡y espinacas! 

Bueno, en realidad, con el agua de hervir patatas o espinacas. No te lo creerás, pero es especialmente eficaz para hacer brillar tu cubertería de plata. Moja un paño en este agua, frota bien los cubiertos y luego, sécalos con otro paño de algodón seco. Brillo asegurado. 

7. Hirviéndolos. Sin más.  

Si tus cubiertos no tienen manchas oscuras pero cuando los vas a coger para utilizarlos ves que están algo mates, una solución es hervirlos en una cazuela. El agua caliente ayudará a que recuperen su brillo. Luego solo tendrás que esperar a que se enfríen para secarlos con un paño. Verás como frotándolos vuelven a tener el brillo que perdieron. 

8. Palillos para la suciedad resistente 

A veces, las cuberterías de plata tienen relieves y surcos donde la suciedad penetra y es muy difícil eliminarla a la primera de cambio. Puede que intentes limpiar tus cubiertos con alguno de los trucos que te hemos proporcionado y quede suciedad persistente metida en los surcos y relieves. ¡No hay problema! Coge con un palillo y envuelve un extremo con algodón. Luego, mójalo con un líquido especial para limpiar plata y pásalo por todos los huecos que veas sucios. Ve cambiando la cobertura de algodón cuando lo necesites. Y una vez hayas conseguido eliminar la suciedad incrustada, lava el cubierto con agua y detergente suave, acláralo bien y acaba de sacarle brillo secándolo. 

¿Pero se pueden evitar las manchas oscuras?  

Sí, claro. Para limpiar tu cubertería de plata y evitar que salgan manchas que la oscurezcan, lo principal es no lavarla en el lavavajillas, porque este las estropea. Es mejor hacerlo a mano y con detergente suave. Pero también la forma de guardar los cubiertos ayudará a mantenerlos limpios por más tiempo. Lo ideal es utilizar un estuche protegido por un muletón suave, que evitará que los cubiertos se rayen.