MEsa decorada con frutas citricas y flores

En una mesa de comedor bien puesta no puede faltar un decorativo centro. Con esta incursión le darás un push de glamour, la subirás de nivel y la vestirás de etiqueta. Existen muchos tipos de centros de mesa, pero la máxima indispensable es que debe guardar la proporción adecuada para que resulte equilibrado y cómodo. Escoger uno u otro dependerá del tamaño de la mesa, el motivo del evento, la temporada o época del año en que nos encontremos, los tonos de la mantelería y la vajilla… Si sigues estos consejos, tu centro de mesa se convertirá el centro de todas las miradas. 

Tipos de centros de mesa 

Existen múltiples y variadas opciones en lo que a centros de mesa de comedor se refiere. Desde más pequeños y discretos, hasta grandes apuestas que parece que digan “aquí estoy yo”. Estas son algunas ideas de cómo hacer centros de mesa para cada ocasión: 

Con flores y plantas 

Todo un clásico de hoy y siempre. Los centros de mesa de flores son un universo infinito de posibilidades, así que es bueno delimitar entre opciones.  

Puedes escoger entre flores frescas o preservadas. Estas últimas son más duraderas, ya que un centro realizado con este tipo de flor puede durar meses, ¡incluso años! Las flores preservadas son flores frescas sometidas a un tratamiento para deshidratarlas, quedan en apariencia como las naturales, se conservan tiernas y mantienen su olor, pero no necesitan agua. Debido a su mayor duración que la natural, es un flor más económica a largo plazo. Puede que un ramo de flores preservadas sea más caro a priori que uno de flores naturales, pero si cuentas el tiempo que duran uno y otro, salen muy a cuenta. Su aspecto da a la mesa un look muy silvestre, así que son ideales para centros de estilo rústico y campestre. 

Si eliges flores frescas, tus centros variarán según las temporadas y el tipo de flor que haya en esa época del año. En Navidad, flor de pascua, acebo y muérdago. En primavera, tulipanes, ranúnculos, hortensias y lirios son las que están más de moda. Y de finales de mayo a principios de julio tenemos las peonías, una flor maravillosa para realizar centros de increíble belleza. Puedes crear ramos monocromáticos, con uno o varios tipos de flor mientras todas sean del mismo color o gama, para mesas sobrias, o bien de múltiples colores para obtener vivacidad y dinamismo.  

Un centro de mesa que jamás fallará, sea la estación y la ocasión que sea, es el formado por las ramas de eucalipto y la paniculada, una florecilla blanca o rosada que dura y dura.  

Truco: en vez de los típicos jarrones de toda la vida, atrévete a descontextualizar objetos, reinventando su uso. Por ejemplo, pon tu composición floral dentro de una sopera, sin tapa claro, y verás lo original que queda. Asegúrate de que su tamaño sea proporcional al de la superficie y que las flores no tapen a los comensales. Rellena el “jarrón” con espuma de florista y clava las flores. Rosas mini y lilas silvestres, con ginesta y helecho hacen un mix precioso. Otra alternativa es colocar varias latas de conserva (bien limpias y sin etiquetas, claro) a modo de pequeños jarrones, con flores de tallo corto. Si quieres endulzar su imagen, ata un lazo a su contorno.   

Si te va más el aspecto jungla, apuesta por centros de mesa a base de plantas. Las crasas y suculentas de pequeño formato funcionan fenomenal. Unas macetas con lavanda o menta añadirán color (y olor) a tu mesa.  

Centros de mesa con velas 

Si te ha pillado el toro y no has podido comprar flores para tu centro de mesa, la opción de juntar distintos tipos de velas puede quedar muy sofisticada. Juega con diferentes formatos, alturas, colores y aromas, para darle profundidad a tu centro de mesa hecho con velas. Junta tres o cuarto velas en el centro de la mesa y delimita su perímetro con una corona de flores preservadas, que se lleva mucho.  

Con objetos decorativos 

En Navidad, pon distintas bolas navideñas en el centro y rodéalas de ramas de eucalipto formando un círculo. Un conjunto de tres jarrones o esculturas en diferentes niveles también puede crear un efecto óptimo en el centro de la mesa. Recuerda la fórmula del estilismo que agrupa los objetos de tres en tres en decoración: estéticamente funciona. 

Un bodegón con frutas (que no falte una exuberante piña en el medio) es otra idea a tener en cuenta, sobre todo para mesas muy veraniegas. Un bol grande con nueces y otros frutos secos con su cáscara puede quedar apetitoso. Gracias a sus colores neutros, esta opción pega con todo. Y es una decoración totalmente comestible así que… ¡dos por uno! 

Cómo hacer centros de mesa ideales para el verano 

Un centro de mesa para una fiesta de verano: entre las muchas ideas para fiestas de cumpleaños en verano que te podemos sugerir, encontrarás la de hacer un centro llamativo y sorprendente para una celebración estival. Nuestra propuesta es un centro de mesa con un jarrón de gran formato, transparente o de cerámica blanca, donde mezcles distintos tipos de flores, pero todas ellas en blanco, el tono del verano. Lisiantus, paniculada y rosas blancas es una triada muy resultona. 

¿Y en esas cenas ligeras para verano? La mejor compañía será un centro de mesa hecho con un bol de gran tamaño, pero poca profundidad, lleno de agua en su base y con velas pequeñitas flotando. Si añades algún nenúfar ya será perfecto. De entre todos los centros de mesa para cenas en el jardín o el porche, este será el más original y romántico. Sin duda.  

Los centros de mesa son un must en la decoración de terrazas de verano. Tanto si celebras una comida como una cena, con o sin invitados, a tu comedor no le puede faltar una o varias de estas opciones. ¿Cuál es tu preferida? 

¡Crea tu centro de mesa con nosotros!