dormitorio blanco y negro moderno

¿Lo ves todo en blanco y negro? Nosotros también. La fiebre bicolor ha llegado al dormitorio. Un look modernísimo para arropar tus sueños que desde Westwing te contamos cómo poner en práctica. ¿Listo para apostar por una decoración de infarto con un dormitorio en blanco y negro moderno? ¡Allá vamos!

Equilibra el ying y el yang

Los colores tienen propiedades sobre nuestro estado de ánimo: eso es algo que todo interiorista sabe y aplica. Por lo tanto, tratándose de un espacio pensando para el descanso, como lo es el dormitorio, la combinación de tonalidades debe estar especialmente cuidada.

Podrás conciliar el sueño sin renunciar a crear una estancia llena de personalidad y muy original equilibrando la potencia y el contraste natural entre estos dos tonos. El ying y el yang, la luz de la decoración en blanco y la sombra del negro, la presencia y la ausencia ahora también en tu cuarto. Energía y relax son los dos polos de un mismo elemento que sirve esta combinación ganadora para el dormitorio. Para ello, aplica la norma básica: intenta que estén representados en tu habitación a partes iguales.

Si quieres añadir un tercer color, hazlo con estrategia: quizás un amarillo vibrante o un tono verde lima para servir de nexo a estos dos tonos. Con ellos aportarás vibración, energía y calidez. Con el rojo, ten cuidado, la mezcla puede resultar excesivamente estridente y estimulante y no favorecer el descanso. El color lima, el color verde menta, el amarillo o incluso los tonos anaranjados son nuestros favoritos en caso de que estés pensando en introducir un color complementario en esta mezcla ganadora. No obstante, no es necesario: el blanco y el negro, bien combinados, se bastan para hacer que tu dormitorio rezume estilo y atrape miradas. Tendrás un dormitorio blanco y negro moderno, además de sobrio, elegante y sofisticado. ¡Para qué más!

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5 aciertos en un dormitorio blanco y negro

Te hemos dicho lo que sí debes incluir. Pero igualmente importante es conocer los pecados capitales del interiorismo a la hora de decorar un dormitorio en blanco y negro. Te contamos lo que es un acierto y lo que es un error imperdonable. El primero, ya lo imaginas porque lo hemos avanzado al inicio: que ambos tonos estén desequilibrados.

1. Aligera el techo de tu dormitorio

El segundo: apostar erróneamente por el negro en lugares en los que no suma, sino que resta, como, por ejemplo, el techo. Pintar de negro el techo hará que el dormitorio adquiera un claustrofóbico aspecto de mazmorra. ¡Horror! Apuesta por el blanco en este caso, que agranda y aligera visualmente los espacios de manera natural. Las paredes también en blanco: este color absorbe la luz y la proyecta, haciendo que el cuarto sea muy luminoso durante el día, un efecto que nos encanta.

2. Di sí a la luz en un dormitorio en blanco y negro

Si la decoración es predominantemente negra, entonces encárgate de que la luminosidad sea buena: ya sea porque has instalado un gran ventanal en el cuarto y entra la luz del sol o porque lo has dotado de buenas fuentes de iluminación artificial para que ningún rincón de la estancia quede sumido en la penumbra. La luz es siempre un acierto en decoración.

3. Define bien el estilo

Moderno contemporáneo, clásico con suelo de azulejo en blanco y negro o muy sutil y escandinavo son algunos de los estilos que mejor le irán a tu dormitorio en blanco y negro. Pero, eso sí: sé coherente. Otro pecado capital del interiorismo es, en este caso, resultar demasiado ecléctico. Estudia bien el estilo que va contigo y haz que todos los elementos que incluyas en el cuarto armonicen entre sí, ayudando a mantener una estética propia con todo el conjunto.

4. Crea un rincón de lectura en tu dormitorio blanco y negro

¿Te gusta mucho la lectura? Entonces reserva un rincón para ella en tu dormitorio en blanco y negro moderno. Si tienes suficiente espacio, una butaca al pie de la ventana flanqueada por una hermosa lámpara será una estupenda opción. Si no, también puedes habilitar una zona de lectura cuando estés en la cama. Otro error imperdonable en este caso sería no dotarla de la suficiente iluminación. Recuerda que el negro tiende a absorber la luz, así que elige un foco potente para poder entregarte a esa novela que tanto te gusta sin dejarte la vista en el intento.

5. Confía en el minimalismo

Recargar el dormitorio, especialmente cuando apostamos por la combinación del blanco con el negro, es otro craso error. El minimalismo será nuestro guía para no caer en la saturación de elementos que le harían un flaco favor al resultado final.

No se trata de hacer una habitación sosa, no, el minimalismo consigue decorar a la perfección con los elementos imprescindibles. Para ello, piensa primero cuál es el uso real que le das al dormitorio y qué vas a necesitar. Una vez que lo tengas claro, selecciona el mobiliario por su funcionalidad y por su capacidad decorativa a partes iguales. Pocos elementos, pero buenos y bonitos. Ésta bien podría ser una de las máximas de minimalismo que consigue efectos estéticos únicos con muy poco. Los muebles de gran presencia y de diseño exclusivo te ayudarán en esta misión.

También puedes emplear, en este caso, las paredes como elementos decorativos, jugar con la presencia de azulejos, con el contraste entre tonalidades si decides no pintar todas las paredes de tu dormitorio en blanco y negro del mismo color y, por supuesto, elegir cuadros muy especiales que le den al cuarto un aspecto distinguido.

Las lámparas, de mesilla, colgantes o de pie, son otro elemento de lo más interesante para incluir en tu dormitorio blanco y negro. Con ellas y con alguna planta que las complemente conseguirás terminar la decoración. ¿Soso? ¡Nunca! Un dormitorio blanco y negro moderno bien equilibrado y lleno de glamur, muy al estilo Westwing. Ya solo queda que apliques estas ideas y comiences a disfrutar de sus ventajas. ¡Que tengas dulces sueños!