Mesa con una decoración en verde

Si este verano necesitas en casa una atmósfera refrescante y al mismo tiempo relajante: ¡piensa en el verde menta! Es un color de moda que llegó con fuerza el año pasado y que aún tiene mucho que decir en decoración de interiores (y exteriores). Ideal allá dónde lo pongas, la dulce acidez del verde menta te va a conquistar y acompañar en todos los estilos. Te lo demostramos a continuación.

Verde que te quiero verde (menta)

Para un entorno retro o clásico, el verde menta se adapta a cualquier diseño y le va a proporcionas unas notas de frescura. Es un color divertido, suave y que se hace querer porque no es complicado de combinar. Hacemos un breve repaso a las habitaciones de la casa, donde el verde menta aporta todo su potencial.

Entre fogones

¡Sin lugar a dudas! El verde menta aporta mucho sabor a tu cocina. No importa si tu cocina es de estilo rústico o le va más el diseño retro. Si es rústica, ponle verde menta a los muebles de madera y si es retro, añádele brillo metálico a este color: en unas lámparas o en las puertas de los armarios. Si solo buscas pequeñas notas de frescor, entonces hazte con una nevera de este color o trata de animarla con telas verde menta.

Se cuela en mi dormitorio…

¡Sí!, resultará relajante y le daré un toque romántico. Pinta con este color las paredes de tu habitación o si lo prefieres, aplica el verde menta solo a una pared y el resto de un verde más intenso o en blanco. Si lo prefieres lleva estas notas de frescor con un cabecero, unas mesillas o la ropa de cama.

… Y en el de niños

Calma y una atmósfera serena es lo que necesitan los niños en su habitación y esto es lo que traerá el verde menta. Ideal para los espacios de los peques, es un color que se combina fácilmente con tonos más vivos: amarillos, frambuesas o incluso azules intensos. También es perfecto con el rosa cuarzo, uno de los colores del año 2016.

El verde menta se sienta en mi salón

¿No sientes ya el frescor de la menta? Nuestro consejo es que introduzcas este color en las paredes del salón y lo combines con blancos. Así lograrás un espacio limpio y luminoso. ¿Qué materiales combinan mejor? Todos los naturales como madera o mimbre. Nos encanta el verde menta combinado con tonos corales o teja. Un contraste que atraerá todas las miradas.

Un baño refrescante

Utiliza este color con moderación en el baño. Es preferible que incluyas ligeras notas a través de las toallas, velas o tarros de cristal que unos azulejos de este color ya que pueden llegar a cansar. Si aún así quieres verte sumergido en el verde menta, opta por pintar las paredes en vez de los azulejos.

Y para trabajar

La concentración y el rendimiento en el trabajo va a venir de la mano del verde menta. Siente su frescor natural y verás cómo las buenas ideas y la creatividad comienzan a brotar en tu cabeza.

El verde menta sí es un color

Es uno de los colores que más se identifica con la naturaleza, la frescura y la serenidad. Encontramos una amplia riqueza de tonalidades en verde menta: la dulce acidez del verde menta apagado o bien el verde menta de gran brillo e intensidad que incluso nos hace recordar a las hojas frescas de la menta.

Hay que tener cuidado de no confundir este color con otros verdes que se aproximan mucho como puede ser el turquesa, el verde manzana o incluso el verde oliva en su versión más luminosa. Si a la hora de elegir se nos presentan problemas o no estamos seguros de estar eligiendo el color correcto, podemos acudir a los expertos, como el instituto Pantone del color y despejar dudas.