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sofá con cojines de colores

El trino de los pájaros por la mañana, flores, plantas y árboles de intensos colores, amores que surgen más fácilmente, y todo esto con las primeras notas de la obra de Vivaldi sonando de fondo… ¡Ay! ¿Y a quién no le puede gustar la primavera? Si lo único que te puede molestar de esta época del año es tu alergia al polen, estamos seguros de que estás deseando que llegue. Y quizá tu casa también.

Sabemos que, oficialmente, en nuestra latitud empieza el 21 de marzo, pero el día es distinto según la parte del planeta en la que te encuentres. Eso sí, suele ocurrir en los meses de marzo, abril y mayo. Días más largos y tazas de café matutino en tu balcón, ventanas abiertas de par en par y con bellas cortinas de colores, tejidos para tu sofá más alegres… Si bien es cierto que, seguramente, cuando termines de trabajar no te volverás directamente a casa y quedarás con tus amigos para tomar algo, siempre es un gusto llegar y que todo encaje perfectamente con la armonía de esta estación del año. Aprovecha lo mejor de la primavera e inclúyelo en tu casa, y céntrate en las flores y los textiles, versátiles y que pueden cambiarse por otros fácilmente. ¡Toma nota! Esperamos que te sirva.

Las flores más bonitas para la época más bonita del año

¡El color llama a tu puerta! La primavera pide a gritos flores de colores que no recuerden a los tristes y apagados días invernales que deja atrás. Sin duda, narcisos y jacintos son las flores primaverales más conocidas entre la población, sobre todo por su fresco aroma. Asimismo, azafranes y tulipanes darán mucho brillo y un ambiente muy natural a tu hogar. Además, si añades unos bonitos jarrones para colocar estas flores, ganarás todavía. Sin embargo, cuida las flores y no las arranques para colocarlas en jarrones, especialmente en sus primeros días. De este modo, crecerán radiantes la próxima primavera y no las matarás. Te contamos un poco más sobre las flores que te hemos mencionado (y algunas más), por si no terminas de decidirte.

  1. Narcisos. Son una de las flores de primavera por excelencia por su potente color amarillo, y el mejor mes para plantarlos y que posteriormente florezcan es septiembre. También presentan tonos blancos y anaranjados, pero intensos.
  2. Azafranes. Son el anuncio más evidente del comienzo de la primavera. Su fácil cuidado los convierte en perfectos candidatos para estar en casa durante esta época del año. Es mejor que las plantes grupalmente para que puedan desarrollarse mucho mejor.
  3. Jacintos. En marzo ya florecen los jacintos; son, por tanto, flores bastante tempranas, al igual que los azafranes. Son bastante resistentes, y su color azul las hace inconfundibles; brillarán con luz propia en tu pequeño jardín o en el balcón.
  4. Tulipanes. Como ocurre con los narcisos, es imposible imaginarse una primavera sin tulipanes. A finales de enero empiezan a florecer. En cualquier mesa como centro, o en un bello jarrón en la mesa del café, quedarán perfectos.
  5. Ranúnculos. Mezclados con otras flores y hojas verdes abundantes o solos, son también una flor imprescindible en tu casa.
  6. Margaritas. ¿Y quién no conoce las margaritas? Dulces y coloridas, alegrarán cualquier casa en la que estén. Ponlas en la mesa, en la cómoda, en baldas de estantería o incluso en la cocina. Le darán un toque distintivo a cualquier elemento o parte de tu casa.

Coronas florales y flores de papel

En paredes, balcones, o en la entrada de casa, con estas flores tan especiales podrás crear coronas florales todavía más especiales. Por ejemplo, las rosas pequeñas o las ramas (tamaño mini) de zarzamora nunca suelen fallar. Si te decantas por las hortensias, acabarás obteniendo una corona en tonos pastel muy hermosa, delicada y elegante. Para una corona más pequeña, opta por hierbas diferentes en combinación; sin embargo, para una corona en la puerta, las ramas de abedul o la euphorbia son la mejor opción. Eso sí, si no se te da bien hacer cosas manualmente, ni te desesperes: bastará con que consigas una corona en blanco y añadir unos adornos.

Si, por el contrario, se te dan bien las manualidades y quieres ir un paso más allá, puedes preparar tus propias flores de papel. ¿Qué cómo puedes hacerlo? Muy sencillo:

  1. Dobla un trozo de papel cuadraro por la mitad.
  2. Corta el papel hasta la línea del pliegue para conseguir una especie de flecos
  3. Envuelve los flecos alrededor de un tallo hecho, también, con papel enrollado. Cuando hagas este proceso, pega el papel para que no se suelten los dobles.

¡Y ya está! Las flores de papel, aunque no lo parezca, son una alternativa muy interesante a las flores tradicionales. En el balcón, en las cortinas o en el alféizar, ya sea en jarrones o en tarros de conserva limpios (con un estilo más hípster), te enamorarás de ellas.

La selección del color en primavera

Ya has “primaverizado” varias partes de la casa. ¿Qué hay con la mesa? Al igual que el resto de objetos, puedes darles un toque de color, brillo e intensidad con una elección adecuada de los tonos en manteles y servilletas; los motivos florales, sin duda, también son interesantes. ¿Por qué no preparar una pequeña pecera translúcida con pétalos de rosas de diferentes colores flotando en agua? Tu mesa parecerá otra.

La variedad de colores para la primavera, no solo en la mesa, es muy amplia. Los tonos papel siguen siendo reyes indiscutibles en la paleta cromática; combinados adecuadamente con detalles en plata o con verdes pistacho, habrás entrado de lleno en esta estación. ¡Aunque no abuses del verde o será demasiado!

Además, siempre podrás contar con los clásicos: el rosa para los más románticos, el amarillo para los intensos. Ya sea en vajillas y cubertería, o en otros elementos, estos colores siempre ponen de buen humor. Los cojines decorativos o las mantas de ganchillo o lana en estos tonos también aportarán una energía muy tranquila al sofá de tu salón o a tu cama. Junto con estos, los tonos mora, con muebles blancos o tapicerías en suaves grises, son un buen fichaje.

Del color al textil

Para cerrar esta sección dedicada a los meses más especiales del año, damos un salto del color a las telas más adecuadas. Los tejidos tienen que ser ligeros, y pueden presentar patrones o estampados florales, colores vivos y formas agradables. Si no te apetece (o no puedes) pintar toda una habitación, pero quieres cambiarla, juega entonces con los textiles: el algodón y el lino, en tonos claros, como el color terracota o el rosa empolvado, pueden cubrir tu sofá. Olvídate de los colores oscuros, que dan sensación de pesadez si no es invierno. Mezcla materiales y estampados para no aburrirte con la decoración. Recuerda que, aunque te damos unas pautas, las ideas y la creatividad deben surgir también de ti y, en ese sentido, ¡no tienes límites! 

Dale la bienvenida a la primavera como se merece. Y si todavía queda tiempo, ve planificándote para ponerlo todo en marcha con una auténtica ceremonia a la altura del florecimiento de los cerezos en Japón o Extremadura, sin irnos tan lejos.