Dormitorio blanco de diseño

Contemporánea, diáfana, minimalista… Un dormitorio de diseño es así. Este tipo de dormitorios buscan un look sereno y relajado a través de muebles de líneas rectas y limpias, y a través de espacios donde la acumulación está prohibida. Y es que aquí, la máxima de Mies van der Rohe “menos es más” es el verdadero leif motiv.   

Colores para relajarse 

No hay tonos estridentes. Las gamas de color que triunfan en las paredes, los muebles o los textiles del dormitorio de diseño son básicamente neutros, grises y negros. La gracia para no crear ambientes monótonos es combinar tres colores siguiendo la regla 60/30/10. ¿La conoces? Se trata de escoger un color base que domine en la habitación ocupando un 60% de esta. Luego, un segundo color que ocuparía el 30% y por último, un color “acento” que solo aparecería puntualmente (en un 10%). Por ejemplo, el color principal pintaría paredes y sería la base de los textiles. El secundario daría color a los muebles y a la colcha, por ejemplo. Y el tercer color estaría presente en algún cojín y en los pocos detalles que decorarían el dormitorio.  

Piezas: las justas y con nombre propio 

Tampoco hay exceso de mobiliario en este tipo de dormitorio, y el que hay es práctico y funcional.  

  • La cama, por supuesto, es la reina del espacio. Pero a menudo no cuenta ni siquiera con cabecero porque la ropa de cama es suficiente para decorarla.  
  • En cuanto a las mesillas, puede haber dos o simplemente una; justo las que se usen.
  • La iluminación suele ser uno de los elementos más decorativos del espacio. ¿Ideas? Una lámpara colgante sobre las mesitas (puede ser una sencilla bombilla tipo Edison). Un foco en la pared iluminando el cabezal. Apliques pequeños y dirigibles para leer y una esfera de luz en el suelo, etc.  
  • Los armarios, mejor empotrados y con puertas pintadas como las paredes, y sin tiradores para que pasen desapercibidos en el espacio.
Dormitorio en blanco y negro, cuadros negros, ropa de cama negra y flores

Pocas piezas pero con mucho estilo, eso sí. Por eso, los clásicos americanos y escandinavos tienen un lugar preferente en este tipo de dormitorios. En dormitorio de diseño no hay auxiliares, pero una silla o butaca siempre aparece porque sirve de mucho.

Entre las piezas estrella que dan apoyo y estilo: 

  • La silla Eames DSW, diseñada por Charles y Ray Eames en plástico, metal y madera en 1948, o la butaca Lounge Chair que hicieron en 1956. 
  •  La silla CH20 Elbow Chair, de Hans J. Wegner, diseñada en los años 50. 
  • La sencilla y mítica silla nº7 de Arne Jacobsen, creada en 1955. 
  • El espectacular sillón Pelicán diseñado en 1940 por el danés Finn Juhl. 

Juegos de texturas 

La mirada no se pierde en mil detalles decorativos en los dormitorios de diseño. La simplicidad es la protagonista, pero simplicidad aquí no significa aburrimiento. Para que tu dormitorio se vea simple pero a la vez rico, un truco es jugar con las texturas. Algodones y linos para las sábanas y las cortinas; lanas o punto para los plaids; ratán o mimbre para las sillas y las alfombras; cerámica o cristal para las lámparas, y madera para el mobiliario principal, son el equipo perfecto. La mezcla de texturas da riqueza y su color, calidez y sensación de máximo confort. 

Un estilo perfecto para habitaciones pequeñas y atemporales 

La decoración de diseño es un estilo ideal para dormitorios con pocos metros porque no abigarra y permite que el espacio respire, con lo que se gana sensación de amplitud. Además, es un tipo de decoración que nunca pasa de moda y es que la decoración recargada es algo que se asocia a épocas pasadas y, por contraste, la más minimalista se relaciona con lo contemporáneo.