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cuna de madera en cuarto de bebé

A la hora de decorar la habitación del bebé, hay ciertos requisitos que debemos tener en cuenta: que la cuna sea segura y homologada, que la iluminación sea cálida, suave y no deslumbrante, que dispongamos de piezas imprescindibles como un cambiador y una cómoda para hacernos el día a día más fácil… Pero también hay que pensar que el espacio debe procurarnos un ambiente confortable en el que sentirnos en el mejor lugar del mundo. Aquí es donde los detalles juegan su papel. ¿ Quieres decorar su dormitorio para hacerlo tan único como lo es tu bebé? Aquí van 7 ideas maravillosas para crear habitaciones de bebé originales y bellas.

1. Decórala con papel pintado

Los expertos aconsejan, para que nuestro bebé se relaje y duerma plácidamente, que utilicemos colores suaves en las paredes. Pero esto no nos impide ser creativos… ¿Qué te parece olvidarte de las paredes lisas y revestirlas con papeles pintados creativos, ideales para habitaciones de bebé originales? Puedes optar por empapelar todas las paredes o bien solo una de ellas para romper la monotonía del espacio. ¿Ideas?

  1. Un papel pintado color verde menta con nubes blancas.
  2. Un papel pintado con animalitos en blanco y gris para habitaciones originales y serenas.
  3. Un papel de rombos de colores pastel como rosa palo, verde menta o azul cielo.
  4. Un papel pintado con helados para habitaciones originales y divertidas.
  5. Un papel pintado con animales de la selva en tonos suaves: elefantes, leones, rinocerontes, monos… O con ramas de árbol y pájaros de distintos colores.
  6. Un papel pintado con un mapa del mundo.
  7. Un papel pintado a topos dorados para habitaciones de bebé originales  y glamurosas…

2. ¿Prefieres los vinilos?

Si el papel pintado te resulta demasiado invasivo visualmente, pero te gusta la idea de decorar las paredes con un toque personal, tu opción son los vinilos. Los hay de mil tipos y puedes decorar con ellos el rincón que prefieras sin abigarrar el espacio con formas y colores diversos.

3. Un rincón chill out para habitaciones de bebé originales

Muy pronto te pedirá cuentos. Una gran idea para habitaciones de bebé originales es disponer de un pequeño chill out en un rincón para sentarte o estirarte con él a mirar unos cuantos cuentos. Dos colchonetas delgadas y unos cojines pueden convertir ese rincón en un espacio comodísimo en el que pasar largos ratos juntos mirando y remirando historias maravillosas.

4. Móntale una estantería original

¡Vamos a hacer un poco de DIY! Si antes te hablábamos de disponer de un rincón donde estar con tu bebé y mirar cuentos, ¿qué te parece si montamos una estantería para guardarlos de forma original y bonita? Necesitarás unas cuantas cajas de madera de distintos tamaños. Puedes colgarlas en la pared de tal manera que queden cuadrados o rectángulos huecos que compongan, juntas, una figura: desde una casita hasta un árbol. Las puedes dejar en madera natural o bien pintarlas, y en la pared, con esa misma pintura, acabar de dibujar la figura que buscabas crear. Si no la haces muy alta, tu peque, cuando camine, llegará a todos los huecos e incentivarás que mire cuentos cuando le apetezca.

5. Alfombras que crean mundos

Las alfombras no solo aportan calidez, también pueden crear espacios delimitados que les sirvan para inventar. No dudes en decorar la habitación de tu bebé con distintas alfombras aquí y allí: quizás se conviertan en una isla, en un barco o en una nave espacial. Eso sí, asegúrate de que no se mueven para evitar caídas, y mantenlas limpias porque el suelo es el reino de los más peques.

6. Una pizarra sin límites

Lo sabes. Un día le dará por pintar las paredes. ¿Por qué no ponérselo fácil? Pinta una pared con pintura de pizarra –no tiene por qué ser negra, las hay de otros tonos– y deja que dé rienda suelta a su creatividad. Quizás descubras que sus dibujos son mucho mejores que cualquier papel pintado y consigas de verdad una de las habitaciones de bebé más originales que hayas visto.

7. Ayúdale a ordenar

Al principio, por supuesto, quien ordenará serás tú, pero pensar en una estructura para ayudarle a mantener el orden en su habitación será una buena idea para el futuro, cuando vaya haciéndose mayor y vaya acumulando juguetes. Ahí va una solución perfecta: un banco con hueco debajo, donde puedas colocar cajas con ruedas, que facilitarán sacar y meter las cajas en su agujero. Etiqueta cada caja con dibujos o bonitos carteles que indiquen lo que guardan y así, tu peque, cuando ya corra por el mundo, podrá encontrar fácilmente sus juguetes y devolverlos a su lugar cuando corresponda. Con esta estructura, además, tendrás dos piezas en una: un banco para sentaros juntos y una zona de almacén. ¿Qué más se puede pedir?

Colores de pared para la habitación del bebé

Elegir los mejores colores de pared para una habitación de bebé es crucial para crear un entorno sereno y acogedor que favorezca tanto la relajación como el desarrollo. Los colores pastel suaves son una opción popular por su efecto calmante y suave. Los azules y verdes claros son especialmente relajantes y ayudan a promover un sueño reparador y un ambiente tranquilo. Estos tonos se asocian con la naturaleza y pueden evocar una sensación de paz y calma.

Los rosas y amarillos claros aportan una sensación de calidez y un ambiente alegre y animado a la habitación. El rosa se asocia a menudo con el amor y la tranquilidad, por lo que es perfecto para crear un espacio acogedor. El amarillo claro, por su parte, aporta un toque de sol y felicidad, fomentando un ambiente alegre y positivo.

Los tonos neutros como el beige, el crema y el gris claro también son opciones ideales para una habitación de bebé. Estos colores ofrecen versatilidad y pueden combinarse fácilmente con decoración y accesorios coloridos a medida que el niño crece. Los tonos neutros ofrecen un telón de fondo atemporal y sofisticado que puede adaptarse a los gustos y necesidades cambiantes con el paso del tiempo.

La incorporación de estos colores suaves y relajantes puede marcar una diferencia significativa en el ambiente de una habitación de bebé. No sólo crean un espacio tranquilo y acogedor para el bebé, sino que también proporcionan un entorno relajante para los padres. Tanto si elige azules pastel, verdes, rosas, amarillos o tonos neutros, estos colores pueden ayudar a crear una atmósfera confortable y armoniosa que fomente el crecimiento, la relajación y la felicidad de tu pequeño.