Cocina blanca con cestas yute

A todos nos gusta una despensa bien organizada, pero no no solo es cuestión de cómo ordenarla. Sino de conocer o descubrir los rincones donde crearla. Una vez hayas identificado el sitio para tener tu despensa, podrás ponerte manos a la obra para organizarla a la perfección, y que además de práctica resulte estética y decorativa. Te ayudamos a cumplir ambos objetivos en esta estancia. ¡A por la despensa perfecta!

Lugares para ubicar la despensa

Encontrar sitio para la despensa no es siempre fácil. Alimentos, productos de limpieza, menaje… Si te paras a pensar en todo lo que guardamos (¿acumulamos?) en nuestras cocinas, puede que te empiece el sudor frío. Keep calm porque te marcamos con una x los lugares más o menos comunes donde tener la tuya:

En el pasillo

Transfórmalo en algo más que una zona de paso, instalando armarios estrechos con puertas correderas (las batientes necesitan más espacio dado su ángulo de apertura).

Un armario de la cocina sobre la lavadora

Si panelas el electrodoméstico, parecerá un armario de cuerpo completo. Abriendo la puerta inferior se descubrirá la lavadora, mientas que descubriendo la puerta superior, encontrarán una cómoda despensa de mínimo 60 cm de profundidad.

Junto a la nevera

Una columna al lado de la nevera. Se trata del mejor lugar estratégico para una despensa, ya que así tendrás todo lo necesario para preparar comidas y cenas en una misma área. Lo fresco por un lado, lo que necesita frío para su conservación, contiguamente. Botellas, pasta, legumbres, envases… Divide el espacio en cajones y clasifica en ellos los alimentos.

A simple vista

Estantes o baldas con todo a la vista. Esta es la solución más fácil y económica, pero eso sí, requiere mucho orden. Cestas, tarros de cristal, todos iguales y etiquetados, envases metálicos y contenedores especiales, perfectamente alineados, te ayudarán a tener una despensa sin puertas, muy práctica y decorativa.

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Armario extraíble

Una idea es montar la despensa en uno de los armarios bajos de cocina, con módulos extraíbles. No es lo ideal, desde el punto de vista de la ergonomía (por aquello de no agacharse demasiado), pero a veces la necesidad aprieta. Si es este el caso, te recomendamos instalar un sistema de cajones y baldas extraíbles mediante rieles, para aprovechar al máximo la profundidad del armario sin que tengas que hacer contorsionismo para acceder a lo que está más alejado. En la zona interior de las puertas puedes atornillar unos pequeños estantes para aprovechar más la profundidad.

En el hueco de la escalera

Nunca desaproveches este espacio, porque es el sitio ideal para almacenar todos los alimentos no perecederos y ahorrarte tener que ir a menudo al supermercado. Unas sencillas baldas y una puerta a medida, para ocultar la despensa, bastarán.

Escondida en el salón

Otra idea muy práctica es que montes la despensa en un armario del salón, camuflada. Porque una despensa, como has visto, no solo tiene que estar en la cocina. Elige un bonito mueble con gran capacidad y nadie imaginará que esconde un secreto: tu despensa.

Un cuarto anexo

Un cuarto aparte sería el sueño de todo amante de las despensas. Aunque no suele suceder en pisos pequeños, hay casas en las que puedes dedicar un cuarto anexo a la cocina, donde crear una despensa. Mejor puerta corredera, para no robar centímetros al espacio. Y aunque pertenezca a otras estancias de la casa, mantén el orden en su interior, para que sea realmente funcional.

Cómo organizar la despensa

En este espacio de la casa el orden es imperativo. Una despensa organizada te hará ahorrar. Sí, sí, verás como tu gasto en alimentos no se dispara, gracias a que podrás usar los productos correctamente y no se malgastarán porque caducan.

Además, te permitirá agilizar la preparación de todo tipo de comidas, porque tendrás los ingredientes perfectamente organizados por categorías. Así que, con una despensa ordenada, ganarás tiempo y dinero. Sin menospreciar la sensación de armonía, comodidad y tranquilidad que produce una despensa bien ordenada. Mas aún si está a la vista.

Desde Westwing queremos darte los tips más prácticos para organizar tu despensa:

  • Distribuye bien el contenido: en la zona inferior, almacena lo más pesado (botellas, leches, aguas, etc). En las baldas centrales, lo que más uses (así te quedarán a la altura de los ojos, bien a la vista y al alcance de la mano). Y en las superiores, los productos menos perecederos y que utilices más esporádicamente (latas y conservas).
  • Quita envases y etiqueta: Retira cartones innecesarios de packs de bebidas, por ejemplo. Es un gesto simple, pero te ahorrará tiempo a la hora de coger ese refresco que te apetece en un momento dado. La pasta, harina, cereales, sal, azúcar, arroz y demás alimentos de este tipo, mejor ponlos en tarros herméticos de cristal (¡todos iguales!). No te olvides de etiquetarlos por nombre, aunque se vea lo que es, e indicar su fecha de caducidad. Así evitarás tener paquetes abiertos que puedan derramar su contenido.
  • Etiquetas con estilo: Las etiquetas mejor si son también todas iguales en estilo y con una letra de máquina de escribir, entendible por todos los miembros de la familia y visitas. No rellenes un tarro si todavía tiene producto, porque las fechas de caducidad son distintas.
  • Organiza como en los supermercados: Tienen la técnica de poner los paquetes antiguos delante y los más nuevos detrás, para evitar tener que tirar comida.
  • Cajas y cestas: serán tus aliadas. No solo para lo que más pesa, sino para poder hacer categorías por temática: cosas para desayunos, alimentos en conserva, la caja para repostería…
  • Baldas pequeñas: Una despensa con baldas de 15-20 cm de fondo, no más, te servirá para no tener más de dos filas de productos y así no acumular. Protege los estantes de tu despensa con un material plástico antideslizante, que puedas limpiar de vez en cuando con un trapo humedecido.
  • La regla del dos: No acumules más de dos productos iguales. Una buena organización sería tener un paquete abierto y otro por abrir, de repuesto. Así que cada vez que abras un paquete de algo, sabrás que tienes que reponerlo. Y no acumularás.
  • Toma nota: Ten cerca de la despensa un bloc de notas o una pizarra para ir apuntando la lista de la compra. Así tu despensa estará al día.

Sé constante con estos métodos porque te aseguramos que si creas un hábito de orden, el mantenimiento de tu despensa es más fácil.

Consejo Westwing: unas cuantas cajas con ruedas o carritos son soluciones para guardar frutas y verduras que no vayan al frigorífico. Busca diseños originales que decoren un poco el espacio.

¿Cómo es la despensa ideal?

Una vez definidas la ubicación y la organización de la despensa, quedan tan solo por concretar algunos parámetros que la convertirán en el mejor lugar donde guardar tus alimentos.

  • Ten en cuenta la temperatura de tu despensa. Esta ha de ser un lugar fresco y seco, mejor oscuro y que no tenga cambios bruscos de temperatura. Aquí el termómetro debe oscilar entre los 10 y los 20 ºC.
  • La ventilación de la despensa también es otro aspecto clave. De vez en cuando abre puertas y renueva su aire interior.
  • Iluminar bien las baldas es otro de los requisitos. Solo así podrás valorar bien su contenido. Tiras led bajo los estantes o focos en la parte superior del mueble te ayudaran a tener una buena visibilidad.
  • Los accesorios de orden para la despensa serán tus mejores aliados. Barras para colgar embutidos, cestas o cajas de madera, tarros de cristal con cierre hermético, una etiquetadota, bolsas de tela para patatas y cebollas… Los complementos son imprescindibles en este caso.

La despensa es una de esas otras estancias de la casa que te hace la vida más fácil. Así que cuídala y ella te cuidará a ti.

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