Vestidor minimalista

¿Te encantan los vestidores pero no tienes espacio para uno? Bueno, no lo tienes… ¡o no sabes que lo tienes! No necesitas un gran espacio para disponer de un vestidor. A veces, basta con una buena distribución de los armarios y una planificación del mobiliario que no llene demasiado el espacio para poder disfrutar de un vestidor pequeño con hueco para todo.

5 pasos para planificar bien un vestidor pequeño

  1. ¿Cómo colocar los armarios? La distribución que se aprovecha mejor es la que sitúa los armarios en paralelo, enfrentados uno al otro con una distancia de un metro entre los dos. Esta distancia permite que abramos las puertas de ambos armarios sin que unas impidan que las otras se puedan mover.
  2. Pero si no tienes suficiente espacio en el medio para abrir las puertas sin dificultad, apuesta por planificar un vestidor abierto. Son decorativos y, a la vez, muy prácticos.
  3. ¿Que no te gustan los armarios abiertos pero tampoco tienes espacio para puertas? Ciérralos con una cortina. Protegerás los interiores y la ropa del polvo. Además, si hay algo de desorden, lo mantendrás fuera de la vista. Y cerrarás tu vestidor de forma que no llenará demasiado el espacio, ya que las cortinas son livianas.
  4. ¿Tienes una ventana en el vestidor? Aprovecha para colocar una cajonera debajo. Y si no hay suficiente altura, prueba a instalar un banco con hueco para guardar o bien cajones. Puede ser un perfecto zapatero y a la vez, darte un punto de apoyo para sentarte y probarte el calzado cómodamente.
  5. Aprovecha bien las paredes de los vestidores pequeños y planifica los armarios de suelo a techo. Si tienes un vestidor pequeño necesitarás sacar el máximo partido al espacio que te ofrece la estancia, así que será una gran manera de lograrlo. A la vez, para rebajar el peso visual del mobiliario, puedes elegir el mobiliario en blanco, con puertas acristaladas y sin tiradores para que nada sobresalga: con puertas de click conseguirás que tus armarios se mimeticen con la pared, sobre todo si esta está pintada del mismo color, y así ocupen mucho menos. 

Organiza bien la ropa y gana centímetros

Para que un vestidor pequeño sea muy práctico y quepa tanto como en uno más grande, es muy importante organizar bien la ropa, y para organizar bien la ropa, los armarios deben estar muy bien planificados. ¿Sabes cómo conseguir que todo tenga su espacio y quepa más y mejor? Te contamos los detalles. Empezamos por la parte central:

  • Barra para prendas largas: necesitarás un espacio de unos 160 cm de longitud para vestidos o abrigos.
  • Barra para prendas cortas: cuenta con un hueco de entre 75 y 90 cm de alto para colgar prendas como camisas o faldas.

Un truco: A la hora de colgar las prendas, utiliza el mismo tipo de perchas. Te ayudarán a que todo encaje mucho mejor en el espacio del que dispongas y de este modo, aprovechar al 100% el hueco para colgar.

  • Baldas para jerséis: disponlas con un hueco entre ellas de unos 30 cm y no hagas torres infernales de jerséis o camisetas que puedan caerse o desordenarse fácilmente cuando cojas uno. Es mejor hacer montones pequeños (como mucho cuatro piezas).

En cuanto a las baldas, otro truco que nos ayudará a ver el armario más ordenado, sobre todo si se trata de un vestidor abierto, es guardar lo posible en cajas. Si estas cajas son todas del mismo tipo y color, mejor. La armonía regala orden visual. Y si son cuadradas o alargadas, también será mejor que usarlas redondas, puesto que es más fácil ordenarlas unas junto a otras y no se pierde ni un centímetro de espacio útil.

  • Barras extraíbles para pantalones: Sirven para aprovechar todo el fondo del armario, que suele ser de 60 cm.
  • Cajones: les sacarás el máximo partido si consigues seguir el método Konmari. Deshacerte de lo que no usas y doblar en vertical lo que sí usas hará que ganes un hueco brutal en tus cajones.

Y ahora, ten en cuenta que en la zona superior podrás guardar maletas o ropa de temporada bien almacenada. Mientras que en la zona inferior de los armarios del vestidor, podrás guardar zapatos en caso de no tener un zapatero aparte.