-20% adicional en todas las ventas

recibidor rustico espejo y jarron

Todos los estilos de decoración definen la personalidad de nuestro hogar, sí. Pero no con la misma intensidad y valentía ante la mezcla de elementos. En cuestión de atrevimiento a la hora de fusionar y combinar lo rústico y colonial te traemos una propuesta que no te dejará indiferente. Da la bienvenida a tus invitados a lo grande haciendo que el estilo rústico colonial defina con su personalidad única cada uno de los rincones de tu hogar. Para ello, veamos cuáles son los elementos propios de cada estilo y cómo es la fusión equilibrada de esta mezcla ganadora. ¡Vamos allá!

Qué es el estilo colonial y cómo conseguirlo

A los interioristas nos fascina el estilo colonial por su atmósfera enigmática. Muebles de gran tamaño, juegos de tonos oscuros, madera, mimbre y cristal para los revestimientos, paredes empapeladas con motivos clásicos… El estilo colonial rezuma personalidad. Pero lo hace de una forma única, transmitiendo al mismo tiempo serenidad y calma en un ambiente que invita al descanso.

No solo el papel pintado en las paredes y los muebles de gran presencia y con acabados en maderas oscura son los elementos fetiches de este estilo. Los toques de gracia se encuentran en los pequeños detalles: los libros antiguos, objetos de decoración recuperados o reutilizados, los tocadiscos retro, los mapas, los carteles callejeros, los teléfonos de antaño y los artículos vintage completan la estampa.

¿Te gustaría tener una casa de revista? Regístrate ya en Westwing y no te pierdas las rebajas de hasta el 70% para amueblar y decorar tu casa con estilo.

El mestizaje entre oriente y occidente es otro de los aciertos en el estilo colonial, que lo hace muy característico. Por ello, la fusión con elementos propios de la decoración oriental, como lámparas de papel o paneles shoji es muy habitual.

El atractivo de los objetos artesanales cobra especial relevancia en el estilo colonial y se prolonga a los muebles. Y es que solo con estos acabados se consigue evocar épocas pasadas y generar ese efecto único. El toque final para este estilo lo pondrá la decoración tropical para la cual también triunfa la mezcla: plantas exóticas tropicales que conectan el exterior y el interior de la casa, plantas colgantes, bonsáis y plantas trepadoras en el jardín… Incluso puedes atreverte a apostar por separaciones naturales en el hogar con biombos de bambú y piezas de gran personalidad y escasos cuidados como los conjuntos de ramas naturales secas.

Si cuentas con un espacio en el exterior, ni lo dudes: instala un hermoso jardín rústico zen. Ideal para sumar tranquilidad y tener un lugar de retiro en tu propia casa.

Qué es el estilo rústico y cómo conseguirlo

La naturalidad, la elegancia que asoma sin pretensiones y la fusión con el medio campestre en el que suele ubicarse definen el estilo rústico. Un interior que conecta con el bosque allá fuera.

Para conseguir este efecto apuesta por acabados naturales, claro está: la piedra, el barro y la madera son los imprescindibles, muchas veces en crudo y con elementos de construcción, como las vigas, en madera raw.

Los techos abovedados, las maderas talladas, y la decoración rústica como las cestas de mimbre, las esterillas y alfombras de fibras naturales o de pelo siguen añadiendo capas a este estilo que admite muy bien las fusiones.

No debemos olvidar, sin embargo, que la esencia de este estilo es la sencillez, por lo que nos interesa evitar un efecto de saturación en cualquier ambiente. Muebles poco ornamentados, tonos amarronados, verdosos y crudos, pequeños detalles florales… Todo ello contribuirá a crear el clima de armonía natural que este estilo consigue recrear a la perfección.

Si cuentas con una vivienda espaciosa en el campo, este estilo te irá como un guante. Pero no solo. Lo cierto es que cada vez son más quienes quieren trasladar la calma y serenidad que confiere este estilo al corazón de su vivienda urbana. Y lo consiguen con espectaculares resultados.

Conseguir un interior cómodo en el que relajarte plenamente y desconectar del ajetreo diario es posible también en el contexto de la gran ciudad, incluso cuando no disponemos de todos los elementos del estilo rústico. Las paredes de madera o piedra pueden ser sustituidas por paredes lisas que apuestan al blanco y aportan versatilidad y ligereza. Si cuentas con el espacio suficiente en el salón, instala una chimenea: el elemento por antonomasia para crear la sensación de calidez y refugio.

El estilo rústico colonial: la fusión perfecta

Después de esta retrospectiva en la que hemos visto paso a paso cuáles son los elementos clave que le confiere al estilo colonial y al estilo rústico su inigualable esencia, ya te imaginas cómo es la fusión resultante de ambos estilos. Y es que el rústico colonial, toda una tendencia, ha sabido aunar lo mejor de los dos estilos.

Suma elegancia, calidez y confort, características presentes en ambos, añadiendo piezas de diseño únicas con toques de gran originalidad, algo propio del estilo colonial, y manteniendo, al mismo tiempo, el principio de sencillez que hace triunfar el conjunto, como solo el estilo rústico sabe hacer.

Los espacios de techos altos, con abundancia de luz y las casas de campo son lugares especialmente agradecidos para hacer toda una apuesta por el estilo rústico colonial, de marcada personalidad. Pero no es exclusivo de viviendas en la montaña. Lo cierto es que una vez que conocemos al detalle cuáles son las fuentes de inspiración de esta tendencia, las posibilidades de magnifican y se llevan allá donde nunca pensamos que fuese posible aplicarlas.

La fusión está servida, no tengas miedo a la hora de combinar oriente y occidente en tu decoración de interior. Hazlo con esa apuesta en firme por dotar de personalidad propia un espacio y emplea tu instinto como criterio principal a la hora de decidir qué mezclas son las ganadoras. Tienes el resultado ante tus ojos: quedarse con lo que más te convence de cada estilo es un extraordinario punto de partida para hacer tuyo un espacio. Y en cuestión de configuraciones llenas de esencia propia, el estilo rústico colonial nos lo pone muy fácil.