Interior de chalet con madera y decoración rústica

Rústicas, cálidas y acogedoras. Así son las casas de montaña. Espacios donde el tiempo parece detenerse y que nos regalan un ambiente en el que desconectar del mundo y dejarse llevar por la slow life disfrutando de cada minuto. El paisaje acompaña, pero, sobre todo, lo que nos hace sentirnos tan bien es la decoración que nos rodea. Una decoración cambiante según el estilo de la casa en la montaña. ¿Cuál es el tuyo?

Una casa en la montaña al estilo alpino

La madera y los textiles que abrigan serán nuestro hilo conductor a la hora de amueblar una casa en la montaña con estilo alpino. Pero veamos con más detalle cómo podemos aplicarlos:

  • Mobiliario y revestimientos: la madera no debe faltar no solo en los muebles (incluso de la cocina) sino también en los revestimientos. El suelo, de lamas de madera siempre. Calidez asegurada y muy necesaria en ambientes de montaña. En las paredes, también es recomendable que no falte la madera, pero si queremos que no nos queden casas demasiado oscuras, una buena idea es combinar una pared forrada de listones con el resto pintadas de blanco o en gris claro.
  • Mesas auxiliares: ¡más madera! Apuesta por mesillas tipo tronco, en madera en bruto, o combinadas con hierro negro.
  • Microcemento color plomo: es otro material que combina perfectamente con la madera en este tipo de ambientes y que podemos aplicarlo en chimeneas, en encimeras de cocina o de baño, etc. Aporta un toque actual.
  • Textiles a cuadros: nada nos traslada más rápidamente a los chalets de montaña que los tejidos de lana o fieltro de cuadros tipo kilt escocés. El rojo es imprescindible y, en contraste con el gris, el look que ofrece es alpino elegante y actual. Combinar cojines y plaids de cuadros en el sofá o sobre la cama con otros lisos y de estampados a cenefas de estilo más nórdico, conseguirá un look de innegable aire invernal.
  • Alfombras: de pelo largo son ideales para espacios que reclaman máxima calidez. En beige o arena clara aportarán luz al ambiente.
  • Detalles: para darle un toque actual y sofisticado, que no falten cuadros en blanco y negro de ciervos o renos, o de paisajes nevados.

Un chalét en la montaña de estilo campestre

Paredes de piedra, vigas en los techos, ventanucos pequeños para evitar que el frío del invierno acceda al interior y suelos de barro. Este suele ser el “marco” que nos ofrecen las casas de montaña con historia, que parecen reclamar una decoración con alma… ¿De qué se trata?

  • Muebles antiguos: amuebla la casa de montaña con cómodas de herencia, grandes mesas de centro de madera robusta, mesas de comedor redondas u ovaladas de madera oscura para reunirse con la familia, sillas de estilo thonet, etc.
  • Sofás: mullidos sofás de formas curvas, lisos o estampados con tela de cretona, que les darán un look más inglés.
  • Tejidos: aquí la mezcla de colores y estampados da un punto de alegría a todos los espacios. Apuesta por combinar flores con rayas y lisos. Que el tono amarillo-mostaza no falte. Les darás luz.
  • Alfombras: combina lisos y killims en el suelo. Aportarás calidez y vida a los espacios.
  • Detalles: una casa campestre con historia es una casa llena de detalles. Puedes decorarla con colecciones de loza antigua; con una combinación de cuadros de fotos en blanco y negro del pasado del lugar o también de láminas botánicas que darán color y encanto a las paredes; con espejos con marcos dorados envejecido, y con grandes cestos de fibras llenos de ramas verdes. Y ya que hablamos de verde… ¡que no falte un ramo de genista en la entrada de la casa! Como jarrón: cualquier pieza antigua, desde una regadera de metal hasta una vieja sopera.

Una casa en la montaña al estilo nórdico

Amueblar una casa en la montaña con estilo nórdico nos permite darle un toque más joven, fresco y actual. Aquí, la madera clara es la reina. Pero también los metales. Veámoslo al detalle:

  • Muebles: de maderas naturales, lavadas, en bruto o incluso pintadas en blanco o colores pastel (menta, azul claro, incluso rosa). De líneas rectas y muy funcionales. Pueden mezclarse con piezas de diseño de los años 50 para darle al espacio un toque escandinavo actual contemporáneo. Y también queda perfecta la mezcla, como por ejemplo, una mesa de comedor en madera clara rodeada de sillas blancas.
  • Textiles: el blanco, los colores tostados, los grises profundos y algun estampado estilo ikat o de tela de saco, encajan a la perfección en ambientes de estilo skandi. También la mezcla de tejidos: lana trenzada, algodón y lino natural, piel de pelo largo…
  • Alfombras: en los chalets de montaña de estilo nórdico, las alfombras de lana de color claro quedan perfectas, pero también las de fibras naturales, que aportan más frescura.
  • Pintura: en las paredes, el blanco puede ser el rey, pero también el gris intenso, un color que contrasta con las maderas lavadas aportando sofisticación y haciendo que estas ganen luz.
  • Detalles: velas, candelabros, lámparas de metal negro, complementos en alambre, láminas de ilustraciones retro, relojes de pared vintage…

Y ahora que ya has visto los tres estilos de chalet de montaña que más nos gustan, ¿con cuál te quedas?