comedor rustico vintage

No querrás levantarte de la mesa. Y es que no todos los días uno tiene la sensación de vivir en un auténtico cuento de hadas. Pero esta es la magia del estilo rústico y sus posibilidades de fusión. Si todavía no las conoces, atento a esta propuesta para llevar tu comedor rústico vintage al siguiente nivel.

Cómo decorar un comedor rústico vintage

Comienza por crear el espacio rústico perfecto en tu comedor. Para ello te recomendamos una apuesta por el blanco, los revestimientos en madera en suelo, techos y mobiliario y una decoración rústica a base de fibras naturales.

Si el espacio es retador en su estructura, te recomendamos muebles a medida para aprovechar cada rincón y hacer que se adapten como un guante. Hay mobiliario, como los bancos de madera y las paredes de cristal, que le aportan un toque de lo más fresco al estilo rústico. Para conjugar modernidad y tradición a través de estas opciones, te proponemos bancos en madera de líneas rectas y tendentes al minimalismo para tu comedor.

¿Te gustaría tener una casa de revista? Regístrate ya en Westwing y no te pierdas las rebajas de hasta el 70% para amueblar y decorar tu casa con estilo.

Vamos ahora con el toque vintage, que se lo darán los detalles. Es imprescindible que te hagas con piezas única, llenas de vidas pasadas y dispuestas a sumar una nueva vida a su lista. No temas en emplear distintos elementos decorativos: una de las bondades del estilo rústico es que asume bien la abundancia de objetos. Las vajillas de porcelana, los manteles, alfombras y demás elementos textiles en materiales muy gustosos y cálidos, no deben faltar. No descuides los rincones: un jarrón con flores o plantas de todos los tipos y tamaños conseguirán aportar ese toque orgánico que tan bien combina con la madera, protagonista indiscutible del estilo rústico.

Las lámparas son otro elemento decorativo que ofrece una gran oportunidad para sumar el toque vintage a este estilo: lámparas de techo, lámparas de mesa con diseños únicos y piezas exclusivas para iluminar cada esquina. Las luces tienen mucho que decir, dales el espacio que merecen.

Comedor rústico vintage de aire clásico

Si lo tuyo es la estética clásica porque te pirra este estilo tal y como es, sin necesidad de innovar y alterar la tradición, debes elegir elementos que le aporten la prestancia y atemporalidad que esta tendencia requiere.

Sillas tapizadas en madera robusta, muebles antiguos vintage restaurados y con mucha personalidad, quizás un piano o una amplia cómoda en el salón rústico vintage pueden ser piezas de colección que le den un aire propio y muy clásico.

Las plantas y la decoración vegetal, como los jarrones con flores, también son elementos que combinan de maravilla si buscas este efecto. De todas formas, no olvides que en un comedor así la protagonista absoluta sigue siendo la mesa de comedor: en madera de roble o castaño, con tallados y motivos que la hacen especial. Un comedor de gran elegancia por el que no pasan los años.

Comedor rústico vintage y moderno

Si hay algo que nos fascina en Westwing son las combinaciones, la innovación y el resultado espectacular que se puede conseguir sabiendo fusionar estilos.

Por eso, para quien quiere un comedor rústico con un aire mucho más moderno, sin renunciar a la personalidad que suma al ambiente la inclusión de elementos decorativos vintage, traemos una propuesta de contrastes. A cada elemento tradicional, ofrecer un contrapunto innovador que le llene de frescura. Y ya que estamos sentados a la mesa, empecemos por aquí: sí, nada nos seduce más que una mesa central de comedor de gran personalidad. Pero si para ella ya has optado por un estilo clásico, hazla dialogar con un juego de sillas de mayor ligereza, encargadas de modernizar el conjunto y aportar dinamismo.

Comedor rústico vintage de lo más original

Sillas de metal y mesa de madera o viceversa: vitrinas, paredes que son de cristal a juego con revestimientos en piedra o madera. Si te gustan los contrastes un espacio así es el rey: que el buen gusto te guíe en un comedor ecléctico. Atrévete a ser tú mismo y a combinar distintos estilos. Tu instinto te ayudará a seleccionar lo que más va contigo y aportar el toque de originalidad.

Un truco para que el resultado no sea un simple amasijo de elementos heterogéneos que se agrupan entre sí: el hilo conductor. Por muchos elementos distintos que incluyamos, nunca debemos de perder la perspectiva de que estamos componiendo un espacio coral en el que debe existir un elemento que unifique y aporte esa sensación de conjunto. Puede ser un mismo color elegido, un material o un motivo repetido. Sea como sea, acabará por ser la clave que te proporcione una base sobre la que innovar y jugar a generar contrastes.

Comedor rústico vintage con aire urbano

Seguimos desmontando tópicos: lo campestre y lo urbano también se pueden fusionar y para muestra, un botón, el estilo rústico, reinventado con piezas retro, dándose la mano con el estilo industrial. No apto para los más clásicos, pero sí para quienes busquen evocar un espacio cautivador y multifuncional, que podría estar en un rascacielos neoyorkino o en medio de la campiña inglesa.

Apostamos por un conjunto de mesa y sillas rústica en un espacio de techos altos y acabados raw en suelo, techo y paredes. Las lámparas metálicas y de líneas rectas refuerzan el aire moderno e industrial, que se encargan de relajar los elementos más orgánicos, como la decoración vegetal o las textiles en fibras naturales que acercan calidez al espacio. La mezcla: una fusión perfecta que nos ha arrebatado el corazón. ¿Y a ti?

Mesa vintage, sillas clásicas, lámparas de fibra natural que le dan el plus de relajación, paredes de ladrillo, vitrinas de madera al natural… Hemos visto cómo son muchos los elementos que pueden ayudarte a conseguir un comedor rústico vintage a la última que sea la sorpresa de tus invitados. Llenos de inspiración, es el momento de ponerse manos a la obra y poner en práctica todas estas ideas. Te auguramos sobremesas llenas de estilo y brindis en los que ningún amigo querrá levantarse de la mesa. ¡Y es que estar en un comedor rústico vintage como estos apetece y mucho!