Mesa de centro de madera maciza con el sofa lennon

La madera es un material que proporciona múltiples ventajas a la hora de decorar la casa. Sea cual sea nuestro estilo, la madera no falla. En el caso de que queramos apostar por una madera cálida y hogareña, nuestra opción favorita es la madera maciza. La madera maciza es una opción 100% natural, resistente, y de una gran calidad. Este tipo de madera se utiliza en la fabricación de muchos muebles. La ventaja es que la madera no pasa de moda, y podemos usarla durante bastantes años.  

¿Qué son las maderas macizas? 

La madera maciza es aquella que procede directamente del tronco. La calidad es mayor y, por tanto, también su precio. Existen diferentes tipos de madera maciza, dependiendo del árbol del que se obtengan, y pueden ser claras u oscuras. Estas son algunas de las más populares:  

  • Roble: La madera de roble es una de las maderas macizas más usadas. Se utiliza normalmente para muebles más finos, paneles o revestimientos interiores. También esta madera blanda se usa en la fabricación de ventanas, puertas, marcos, zócalos, molduras, suelos, o baldas de madera maciza.  
  • Cerezo: La madera de cerezo es una madera maciza resistente y duradera. Se trata de una madera dura que se usa, para muchos muebles como, por ejemplo, mesas de madera maciza.  
  • Nogal: La madera de nogal es bastante estable y densa. Esta madera oscura se trabaja con bastante facilidad y tiene un acabado excelente. Se utiliza principalmente para elementos decorativos, o fabricación de muebles.  

Características de la madera maciza 

Si buscamos una madera natural, la mejor opción es apostar por una madera maciza. Este tipo de madera completamente natural, que no ha sufrido ningún tipo de alteración y que posee una gran firmeza. Lo que más suele gustar es su estética, marcada por los nudos, las grietas, y los veteados por toda la superficie.  

Otra de las características de la madera maciza es que son piezas únicas. Al venir de árboles diferentes, como coníferas, maderas tropicales o frondosas, no siempre tienen el mismo aspecto. Además, la ventaja de las maderas macizas es que se adaptan muy bien a todos los estilos decorativos.  

También podemos decir, que este tipo de madera nos gusta tanto porque combina con prácticamente todo. Ya tengamos las habitaciones en color blanco como en tonos pastel, este tipo de madera queda de maravilla.  

Otras características de la madera maciza 

  • Resistencia: Los muebles de madera maciza son los más resistentes. Gracias a su calidad, nos pueden durar casi toda la vida. Esto es debido a que la madera no pasa por ningún tratamiento. Aunque este tipo de muebles son algo más elevados de precio, son una muy buena inversión, ya que duran muchos años.  
  • Calidez: La madera maciza aporta luminosidad y calidez a cualquier espacio. Además, esta madera natural hace que las estancias sean más acogedoras.  
  • Regula la humedad: Tanto si hay un exceso de humedad en el ambiente como si el clima es seco, los muebles de madera maciza consiguen regular la humedad. Por tanto, este tipo de madera suele ser ideal para espacios como los dormitorios. 
  • Mantenimiento sencillo: Los muebles de madera maciza requieren de un mantenimiento mínimo, a diferencia de otro tipo de maderas.  
  • Variedad de maderas: La ventaja de la madera maciza es que hay una amplia variedad. Desde maderas claras, hasta más oscuras, dependiendo del tipo de árbol que escojamos. 

Sus ventajas e inconvenientes

Las ventajas más importantes que podemos destacar de las maderas naturales son, por un lado, que presentan mejor apariencia que las maderas artificiales y, por otro, que se trata de un producto de mayor calidad. 

Asimismo, en la madera natural, al contrario que en la artificial, no se pueden evitar los defectos y tampoco se pueden crear tableros tan planos y lisos como con la madera artificial. 

Otra desventaja a tener en cuenta es que las maderas naturales son más difíciles de trabajar y su tamaño depende de lo grueso que sea el árbol mientras que los tableros de madera artificial pueden tener cualquier tamaño y grosor al tratarse de un producto elaborado en fábrica. 

Por último, y no por ello de menor importancia, tenemos la desventaja de que la madera natural puede pudrirse y ser atacada por los parásitos mientras que la artificial no, por lo que, aunque el mantenimiento es fundamental en ambos casos en la madera natural es imprescindible si no queremos llevarnos sorpresas desagradables por la pérdida de sección y resistencia. 

Decídete por la mejor calidad y un aspecto natural: