Estantería blanca con tarros y vajilla gris

Pensamos en la despensa siempre como un espacio eminentemente pragmático: un lugar fresco y ventilado, ideal para almacenar alimentos. Pero no solo eso: muy útil también cuando se trata de guardar aquellos utensilios que, de otro modo, colapsarían la cocina. Sin embargo, para sacarle el máximo provecho a este espacio, ya sea una parte integrada de la cocina o una pequeña habitación extra, debemos saber bien cómo organizar la despensa. Desde Westwing queremos ayudarte a que este lugar resulte lo más funcional -y por qué no, lo más bonito posible. Por ello hemos diseñado esta guía sobre cómo organizarlo. No te pierdas los consejos más útiles de nuestros expertos en decoración de interiores. Porque verás que ordenar también puede resultar estético y divertido. 

Busca la habitación ideal 

Si tienes una habitación libre que sea candidata a convertirse en una despensa estás de enhorabuena, pues las limitaciones de espacio en muchos hogares hacen que la posibilidad de dedicar una estancia exclusiva al almacenaje sea un lujo al alcance solo de unos pocos. Sin embargo, para aprovechar bien esta oportunidad debes prestar atención a algunos factores. 

Antes de nada, comprueba el ángulo de apertura de las puertas. Asegúrate de que, en caso de instalar en esa habitación una despensa, no bloquea el acceso a las estanterías. Otro problema frecuente es que nos demos cuenta de que el espacio total de almacenamiento que nos brindaría esa estancia que tenemos en mente es demasiado pequeño y que sería más conveniente destinarlo a otros usos. 

La ubicación de la estancia candidata es otro factor de peso: cuanto más cerca esté de la cocina, mejor. Lo ideal es que, siempre que sea posible, podamos acceder a la despensa directamente desde ahí. Si el espacio restante es demasiado reducido, te traemos un buen truco sobre cómo organizar una despensa pequeña. Apuesta por un diseño en vertical haciendo que el almacenaje se organice en altura y emplea una escalare para llegar a todos los rincones. 

Cómo organizar la despensa: optimiza el diseño 

Puertas 

Una vez que nos hemos asegurado de que el espacio es idóneo para instalar nuestra despensa, es importante advertir algunas consideraciones sobre su diseño. Con preferencia nos decantaremos por puertas correderas o puertas que abran hacia fuera, pues en ningún caso éstas deben ser un elemento que reste espacio interior al almacenaje. 

Iluminación 

Normalmente las despensas no cuentan con ventanas, por lo que la iluminación adquiere una especial importancia. Los halógenos y los focos dirigidos son una opción versátil y flexible que nos aportará la funcionalidad que buscamos. Cuando nos dirigimos a la despensa, el objetivo es encontrar lo que buscamos con la mayor rapidez posible: para ello asegúrate de que el interruptor está cerca de la puerta y que no debes pasar demasiado tiempo a tientas hasta localizarlo. 

Ventilación y deshumidificación 

Si hablamos de funcionalidad en la despensa, hablamos sin duda de la conservación de los alimentos, el principal cometido de esta estancia. Para que pueda cumplir generosamente con su misión, esta estancia debe ser un espacio fresco y seco. 

La ventilación natural es la mejor opción pero, si no contamos con esta posibilidad, emplearemos un ventilador. Lo mismo sucede con la humedad: si no puedes garantizar que este espacio de la casa permanezca seco, elimina los altos niveles de humedad ambiental con un deshumidificador

Las mejores estanterías para cada caso 

Las estanterías que van de suelo a techo aprovechamos al máximo la superficie de almacenamiento de la que disponemos. Instalar una escalera nos facilitará la tarea de buscar y guardar los alimentos. S la opción de contar con una fija no es posible, siempre podremos recurrir a una escalera de mano plegable. 

¿Otro buen truco sobre cómo organizar la despensa de la cocina? Elegir estanterías con cubierta de cristal: así podrás distinguir a simple vista qué hay en cada balda y tu espacio contará con un plus de diseño. Los productos más pequeños los almacenaremos en estanterías escalonadas con poca profundidad: esto también permite encontrar los alimentos en el primer vistazo sin necesidad de ir levantando, uno por uno, los elementos de la despensa hasta dar con lo que buscamos. 

Sin embargo, si empleas la despensa para guardar electrodomésticos u otros utensilios de cocina te recomendamos que elijas una estantería con baldas profundas y resistentes. Y es que si queremos emplazar hornos, microondas u otros aparatos eléctricos necesitamos un mueble con suficiente capacidad de carga. Para este cometido, son también una gran opción los muebles de madera contrachapada, si bien son los de madera maciza y los de metal los que nos proporcionarán los mejores acabados. 

¿Tenemos que emplear un solo tipo de estantería en la despensa? Desde luego que no: cuando vayas a amueblarla, observa las características del espacio (esquinas, inclinación de techos, ángulos de apertura…) y combina distintos modelos de estantería para cubrir todas las necesidades de tu despensa. 

Cómo organizar la despensa: elementos pequeños de almacenaje  

Tarros de conserva, recipientes herméticos y cajas: también la despensa necesita sus propios utensilios destinados a guardar los elementos de menor tamaño con el fin de que el espacio quede ordenado y los alimentos se conserven adecuadamente. 

Para un buen orden en la despensa, lo primero es dividir el espacio interior separando utensilios y alimentos. En el caso de los alimentos, necesitamos clasificar los que se pueden almacenar directamente (como los alimentos envasados) o los que es necesario transferir a otro recipiente: los productos a granel y los alimentos frescos, como la fruta y la verdura, exigirán sus propias cestas y cajas de almacenaje.  

En Westwing nos encanta el toque moderno y funcional que proporcionan a la despensa los botes de cristal para guardar productos a granel, azúcar o miel. Los recipientes de vidrio son una opción tan práctica como estética: nos dejan ver el contenido al tiempo que decoran las estanterías. 

No obstante, si prefieres que el producto a almacenar permanezca oculto, los botes de cerámica en negro son sofisticados, higiénicos y muy elegantes. Lo mismo que los tarros de almacenaje con tapas en tonos dorados, rosa o melocotón: aportan un toque divertido y distinguido para no renunciar al estilo en la despensa. 

Utiliza el espacio libre en la pared 

¿Verdad que no tenías en cuenta la pared como un espacio funcional más de tu despensa? Pues se trata de un lugar ideal para realizar un inventario con el que llevar la cuenta de los suministros disponibles y agilizar tu lista de la compra. Además, saber tan rápido los ingredientes de los que dispones te ahorrará tiempo en el día a día y te inspirará a la hora de realizar tus creaciones culinarias. 

Otra opción para aprovechar el hueco de la pared es emplearlo para colgar los textiles de cocina: delantales, paños y guantes. Y si te encanta el vino, date un capricho: las paredes libres son el espacio ideal para colgar un elegante botellero. También puedes ubicarlo en un estante, lo que te facilitará una posición ideal para servirte una bebida.  

Y para terminar… 4 consejos infalibles sobre cómo organizar la despensa de un vistazo 

  1. Haz un listado: llevar la cuenta de lo que ya tienes y lo que aún necesitas te ayudará a organizar tu despensa. Después, podrás emplear la misma lista para preparar tus platos favoritos y planificar un menú semanal. 
  2. Prioriza las zonas según los usos: reserva el espacio que tienes al alcance de la mano para todo lo que sueles emplear habitualmente. Te sorprenderá todo el tiempo que te vas a ahorrar en búsquedas inútiles. 
  3. Ordena según la caducidad: para evitar que los alimentos con una fecha de vencimiento más corta se queden olvidados al fondo de la despensa, ubícalos al frente y reserva el espacio próximo a la pared para los alimentos que tardarán más tiempo en caducar. 
  4. Limpia y revisa el almacenamiento: los pequeños insectos pueden acceder, en ocasiones, hasta los recipientes herméticos. Haz una limpieza periódica de la despensa y aprovecha para revisar el estado de los alimentos que almacenas. 

¡Qué buena noticia! Ahora que ya sabes todo sobre cómo organizar la despensa, es el momento de comenzar a disfrutar de toda la funcionalidad de este espacio. 

¡Aprende cómo organizar la despensa con nosotros!