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troncos de madera en un bosque de pinos con un chico

Nada igual que la madera para decorar la casa. Con ella podemos hacer desde muebles hasta suelos y estructuras. En interior y exterior. Y nos ofrece una amplísima variedad en cuanto a resistencia, flexibilidad y color, en este sentido, se adapta a cualquier estilo decorativo: desde los colores de madera oscura que encajan en espacios de corte clásico, hasta los de madera clara que se alían con los looks nórdicos que tanto han triunfado. No obstante, de extremo a extremo de color, hay una gran cantidad de matices. Vamos a verlos.   

Tipos de árboles dependiendo los colores de la madera

Realmente, la cantidad de matices de color en las maderas es infinita . Y es que la madera es un material natural y como tal, no hay dos maderas iguales, por lo que tampoco habrá dos colores exactamente iguales. Pero sí podemos hacer una división de tonos en función del tipo de especie: 

  1. Maderas de especies frondosas

    Son tipos de árboles frecuentes en Europa y el norte de América. Suelen ser maderas duras y se utilizan para construir estructuras y para muebles de calidad. Hablamos de maderas como las de cerezo, castaño, fresno, roble, nogal y haya. En cuanto a los colores de la madera, es el tipo de maderas en el que hay una mayor variedad y van desde el marrón oscuro del nogal hasta el rojizo del cerezo o hasta el claro de la haya o el roble.

  2. Maderas de coníferas

    Son maderas blandas y ligeras, muy fáciles de trabajar. Resultan más económicas que las frondosas y por ello se usan para muebles de una menor calidad para realizar tableros que luego se chapan con otro tipo de madera. Hablamos de árboles como el abeto, el cedro o el pino, todos de madera de color claro.

  3. Maderas tropicales

    Originarias de Asia, África y Sudamérica sobre todo, son maderas de tonos oscuros y muy resistentes, incluso en el exterior. Ipé, teka, wengué, sapelli, iroko… Todas son maderas duras que se utilizan principalmente para tarimas de exterior, pérgolas, etc.

Comedor con mesa y sillas de madera decorado con ramas secas

¿Te gustan las maderas claras? 

Eso significa que tu estilo es actual, fresco, de carácter escandinavo. De ahí que las maderas que más encajarán contigo son:   

  • Pino: de color claro tirando a un amarillento. Para revestimientos, muebles, carpintería… 
  • Abeto: una madera de color blanquecina a amarillenta. Se utiliza para los mismos usos que el pino.   
  • Haya: de color más subido que las anteriores, varia desde el amarillo al anaranjado, y es una madera más dura que la del pino o la del abeto.   
  • Roble: más tostado que cualquiera de las anteriores aunque también claro. Es más resistente que cualquiera de ellas, y la de mayor calidad. 

¿Te gustan las maderas oscuras? 

Son ideales para looks más clásicos o más retros e incluso contemporáneos. Algunas opciones son: 

  • Nogal: el más oscuro es el que proviene de América. Su color es marrón chocolate. De muy alta calidad. 
  • Castaño: no es una madera muy oscura pero es algo más cálida que el roble. Con los años, gana belleza y es muy duradera. 
  • Wengué: en origen tiene un tono claro que se oxida al entrar en contacto con el aire, lo que lo hace oscurecer. 
  • Ipé: marrón oscuro, es muy resistente. Como tarima de exterior es una de las que más años dura. 

Cómo barnizar la madera en otros colores 

A parte de teñir la madera con tintes y aceites que potencien su color natural y a la vez, la protejan, también existe la opción de pintarla de colores vivos, distintos al de base. Existen barnices específicos para ello a base de agua, de cera o de alcohol, dependiendo del acabado final que quieras obtener. Los barnices de alcohol dan un acabado más brillante y el resto, más suave y natural. Vamos a ver 5 pasos para aprender a cómo barnizar la madera de colores respetando la belleza de las vetas:  

  1. Limpiar de polvo y suciedad la madera. 
  2. Lijarla bien con una esponja de lija. Esto hará que la superficie quede mucho más lisa y el poro se abrirá para que penetre mejor el barniz. 
  3. Aplicar el barniz siguiendo la dirección de la veta de la madera. Se recomienda no encharcar la madera para evitar goterones y zonas más oscuras que otras. Las pinceladas con la brocha deben ser uniformes. 
  4. Según la intensidad de color que desees, deberás dar más o menos capas de barniz a la madera. 
  5. Finalmente, aplicar una cera o barniz incoloros para proteger la madera y el color que le hemos dado.  

Elijas la opción que elijas, una madera con su color natural o bien una teñida, conseguirás justo el tono que desees. Genial, ¿no crees?