corona de navidad con lazo rojo

Con permiso del árbol de Navidad, las coronas navideñas ostentan el título de adorno navideño por excelencia. Son el detalle perfecto para puertas, ventanas, pomos, paredes, mesas y respaldos de sillas durante las Fiestas. Las hay de diferentes tamaños, para que se adapten a su contexto, y también de distintos materiales, ya sean naturales o artificiales. Corona tu decoración con una o varias de estas piezas y tu ambiente subirá de nivel: ¡le harás una reverencia!

Tamaños y materiales para coranas navideñas

Las opciones de coronas de Navidad son tan variadas… Aquí tienes una guía con algunas sugerencias para que tu decoración de navidad esté perfecta y puedas escoger la que mejor encaje en tu espacio y con tu estilo.

  1. El tamaño importa. El diámetro del círculo de tu corona debe ser proporcional a la superficie donde se coloque. Si la corona va a ir en tu puerta de entrada, su ubicación más tradicional, escoge un modelo mediano, de unos 45 cm de diámetro y 15 cm de altura. Si la vas a poner en un pomo, elige un formato más pequeño, de unos 40 cm de diámetro como máximo y unos 10 cm de altura.
  2. Las hay más frondosas y más simples. Reserva las coronas navideñas más finas para espacios pequeños.
  3. En cuanto a formas, las más comunes dibujan un círculo, aunque también podrás encontrarlas con siluetas de corazón o estrella, más originales.
  4. La mayoría de coronas son polivalentes: sirven tanto para colgar en superficies verticales como para poner sobre la mesa.
  5. Las coronas de Navidad se pueden fabricar con diferentes materiales. Las hay realizadas en serie, más económicas, artesanales y también puedes crearlas tú mismo, si tienes cierta maña.
  6. Las coronas navideñas pueden ser naturales o artificiales. Las naturales son aquellas que se realizan con plantas, flores y fibras vegetales; o bien artificiales, hechas con materiales plásticos, bolas, etc. Las naturales suelen tener más clase, pero duran una Navidad. Mientras que las artificiales se amortizan año tras año.
  7. Las coronas de mimbre o ratán están de moda y quedan genial en escenas naturales y modernas.
  8. Las coronas de hojas de eucalipto son sobrias y atemporales. Además, ¡huelen de maravilla!
  9. Las coronas de acebo son tradicionales y la combinación del verde de las hojas y el rojo de las bolitas es navideña total.
  10. Si quieres añadir color, las coronas de lavanda darán un toque campestre para escenas rústicas.
  11. Las coronas de muérdago simbolizan protección. Además, si te encuentras debajo de una corona navideña de muérdago, has de dar un beso de amor. Es la costumbre.
  12. Si te va el look sofisticado, opta por una corona con base verde, añade flores vistosas y detalles en dorado.
  13. La mezcla más habitual, porque funciona perfectamente, es el mix de elementos naturales como el abeto, el ciprés, el olivo, el pino, el tomillo, el eucalipto, las bayas silvestres y las piñas. Las hojas de magnolio también se usan mucho para coronas naturales.
  14. Las coronas de Navidad hechas con punto o lana son ideales para fans de la costura y el estilo nórdico.
  15. De tela. Otra opción es la de coronas realizadas con textiles, en forma de lazos anudados en un bastidor circular. Si hace match con tus cojines u otros tapizados, la coordinación está asegurada.
  16. Con luces. Hay algunos modelos que incluyen pequeñas luces led intercaladas para dar mayor protagonismo a la corona. Funcionan como focos de luz indirecta y crean una atmósfera muy acogedora.
  17. Si no quieres andarte por las ramas y te va más la estética rompedora, una buena alternativa son las coronas de Navidad hechas con bolas de plástico en una misma gama de colores.
  18. Las más minimalistas, de alambre o madera, pueden tomar formas geométricas inéditas, muy especiales.

Cómo hacer coronas de Navidad para la puerta

  1. Primer paso

    Apuesta por una buena base. Usa una corona verde de plástico o un aro de espuma como punto de partida. También puedes utilizar una base de alambre verde, tronquitos entrelazados o una base para coronas hecha con musgo. Luego, personaliza con los elementos que hayas seleccionado para tu composición.

  2. Segundo paso

    Llega el momento de rellenarla. Hojas de abeto, laurel, tomillo, flores de eucalipto… Usa tus elementos vegetales favoritos. Primero enrolla la base con lo más mullido. Usa cordel verde para atar los pequeños ramilletes. Después rellena los huecos y crea grupos de color con elementos más vistosos.

  3. Tercer paso

    El toque final coronará el resultado. Sepárate, toma perspectiva y mira cómo queda el conjunto para ver si está equilibrado y tiene una forma natural. Asegura la corona por debajo con un poco de alambre verde y pon algún elemento o cinta para poder colgarla. ¡Ya tienes TU corona lista! Única y personal.

  4. Cuarto paso

    Crea un gancho para colgar la corona de la puerta. Haz un rectángulo con alambre, usando unos alicates. Asegúrate de que el rectángulo sea lo suficientemente largo (y no demasiado ancho) para poder soportar el peso de la corona. Después fórralo bien con un lazo de un color navideño: blanco, verde, rojo, dorado o tela arpillera. Cuando lo tengas, colócalo sobre el canto de la puerta y dóblalo a la mitad, haciendo que el alambre tome esa forma. Después cuelga la corona de un lazo atado al alambre.

¿Dónde coloco las coronas navideñas?

  1. En la puerta principal de casa, dará la mejor de las bienvenidas a tus invitados.
  2. Puedes colgarla del pomo de la ventana o de los herrajes de la parte superior. De este modo podrás disfrutarla desde dentro y ¡desde fuera!
  3. Si tienes chimenea, cuelga una corona de Navidad sobre ella. El conjunto será mágico.
  4. Cuelga pequeñas coronas navideñas del respaldo de las sillas. Si añades una etiqueta con el nombre del comensal, indicarás el sitio de cada invitado con mucho estilo.
  5. En un espejo. Ya sea colgando de una esquina, muy boho chic, o bien de un lazo en el centro del espejo, para los mejores selfies.
  6. Colgadas de los pomos. Estas coronas deben ser pequeñas y sencillas, para resultas estéticas pero prácticas.
  7. En el árbol. Unas mini coronas de Navidad hechas a base de cuerda o rafia son la alternativa perfecta a las tradicionales bolas.
  8. En la pared del comedor. Crea una composición de coronas de diferentes tamaños y decora esta zona tan importante de la casa durante las Fiestas.

¿Sabías que…?

Las coronas de Navidad han formado parte de distintas tradiciones de diferentes culturas:

  • Antigua Grecia: los griegos fueron los primeros en utilizar la corona como forma de adorar a sus dioses y condecorar a sus ciudadanos ilustres. En estos casos, el tipo de corona que se utilizaba era la corona de laurel. Estas hojas, provenientes de un árbol de hoja perenne, representaban la fuerza y se otorgaban a los atletas en honor al dios Apolo.
  • Antigua Roma: los romanos mantuvieron y adaptaron algunas de las tradiciones de los griegos y entregaban una corona de laurel a los ciudadanos que destacaban tanto por su valor como por sus méritos. Los romanos fueron los primeros en colocar una corona en la puerta de su casa.
  • Influencia de los druidas: los druidas celtas, sacerdotes y hechiceros que vivían en los bosques adornaban sus casas con una corona de flores a modo de protección.
  • Corriente cristiana: debido a la difusión del cristianismo en Europa, los ritos paganos fueron sustituidos por ritos cristianos. En aquella época, la corona de Navidad contenía ramas de acebo y cintas rojas que representaban la sangre de Cristo. Además, la corona simbolizaba la corona de espinas de Jesús.
  • La corona de adviento: se trata de una tradición cristiana que se popularizó en Alemania. La corona de adviento está formada por ramas de pino o abeto y en ella se colocan cuatro velas. El primer domingo de adviento se enciende la primera vela de la corona y cada semana se va encendiendo una, hasta que la semana previa a Navidad todas las velas de la corona se encuentran encendidas. Además, algunas de estas coronas también incluyen una quinta vela, llamada vela de Cristo, que se enciende el día de Navidad.